El Chavo del 8... se volvió buchón

El Chavo del 8... se volvió buchón

Todo empezó un día que el Chavo andaba más hambriado que nunca.

Ya no era la torta de jamón lo que quería…

¡Era billete, viejas, y una camioneta con rines que brillaran más que los cachetes de Ñoño en verano!

—“¡Es que tengo hambre... de poder, de respeto y de cul0!” —dijo el Chavo, mientras se ponía unas gafas Gucci piratas y un cinto piteado que decía “Puro Kiko Cartel”.

Y sí… se metió al negocio.

La Chilindrina le servía de halcona desde el techo de la vecindad con sus binoculares de cereal.

Don Ramón era el encargado de hacer los empaques, que eran bolsas de Sabritas selladas con polvo raro.

Y la Bruja del 71... ¡pues la usaban de mula, pero en los vuelos internacionales! (Decía que iba a ver a su hermana en "Macuspana", pero traía más carga que una traila de Elektra).

Todo iba bien... hasta que llegó Kiko.

Con sus pompis infladas de billetes, sus zapatos de charol y su voz de pito buchón:

—“¡Chusma, chusma! Mi papá es el General, y tú no puedes tener más seguidores que yo en TikTok, pedazo de mugroso con cuerno.”

El Chavo no se dejó:

—“¡Fue sin querer queriendo... pero te voy a dar una madrina, Kiko!”

Y sacó una resortera tuneada con láser y balines de oro.

Don Ramón, que estaba pisteando Tonayán con el Profesor Jirafales, gritó:

—“¡No se peleen, cabrones! Mejor háganse un corrido y repártanlo en los bailes.”

Doña Florinda, como siempre, se metió donde no la llamaban:

—“¡Ta-ta-ta-ta! ¡Con esos narcoproductos están arruinando a los niños!”

Y el Profesor Jirafales, bien cruzado con mota medicinal y rompope adulterado, nomás alcanzó a decir:

—“¡Ta-ta-ta-ta-tamarindo! ¡Qué rica está la vida con corridos tumbados!”

Al final...

El Chavo se fue a vivir a Culiacán.

Montó su propio cártel: "La Vecindad de los Malandros"

Kiko terminó siendo su rival musical en los NarcoPremios Billboard.

Y Don Ramón... desapareció con 3 morras, una hielera de chelas, y el fondo de ahorro que Doña Clotilde guardaba para el retiro.

Moraleja:

Hasta en la vecindad más jodida…

si hay hambre y desmadre,

cualquiera termina

con un cuerno…

pero no de chivo, ¡sino de feria y vieja buchona!

Enviar Mensaje

Se enviará un email al negocio