
(Spoiler: esta no es la versión para niños, ni de pedo)
Era un martes cualquiera en el Teatro Muppet,
pero ya nadie ensayaba ni madre.
La rana René estaba crudo,
con lentes oscuros, un cigarro apagado en la oreja y un pomo de mezcal con la etiqueta arrancada.
—"No soy un títere… soy una víctima del sistema capitalista, cabrón" —decía, mientras tiraba indirectas por Twitter y subía stories con frases como: “Rana que no brinque, se ahoga en su miseria.”
Miss Piggy ya no era la misma…
La fama se le había subido a la papada,
tenía un OnlyPorks donde hacía ASMR comiendo mango con chamoy y hablaba sucio en francés.
Cobraba en euros, y si alguien le decía “puerca”, ella respondía:
—“¡Sí, pero fina y buchona, puerco infeliz!”
El Gonzo, ese degenerado, andaba bien metido en TikTok haciendo retos peligrosos:
—“Hoy me voy a meter un foco en la oreja mientras vuelo en un dron disfrazado de paloma, y al final... ¡me lanzo sobre una alberca de gel antibacterial!”
Animal, el baterista loco, ahora tenía un grupo de banda tumbada,
se llamaba "Los Verguazos del Ritmo",
y cada que tocaba en vivo gritaba:
—“¡SÁQUENME LAS PASTILLAS QUE YA SE ME DURMIÓ EL TAMBOR!”
Los viejitos del balcón, Statler y Waldorf,
ya no se burlaban del show…
Ahora eran los dueños de la producción.
Pero se gastaban el presupuesto en Viagra y tequila,
y se peleaban por ver cuál de los dos le tiraba más la onda a la Miss Piggy en sus transmisiones en vivo.
Fozzie el comediante ya no contaba chistes para niños...
Ahora hacía stand-up para adultos,
y arrancaba su rutina así:
—"¿Saben cuál es el colmo de un oso?
Que se la pase hibernando… ¡pero con ganas de meterla hasta el invierno siguiente!"
Y todos: "¡Wocka wocka, hijo de tu peluda madre!"
Pero un día...
René se hartó.
Lanzó un comunicado en Instagram:
"Se cancela el show de los Mópets. Ahora esto es una orgía creativa de títeres crudos, drogados y bien pinches reales. Si no les gusta… métanse el control por donde el ventrílocuo no alcanza."
¡Y así nació el show más visto en streaming clandestino!
“Mópets After Dark: El Teatro del Pecado.”
Moraleja:
No todo lo que tiene mano en el trasero…
es teatro de títeres.
A veces,
¡es la vida metiéndote el dedo… y haciéndote hablar!